COVID-19 y pacientes con enfermedades reumáticas.

Información para pacientes.

 

El Colegio Mexicano de Reumatología recomienda a pacientes con enfermedades reumáticas leer la siguiente información. 

 

¿Qué es el coronavirus?

Es un virus que pertenece a una extensa familia llamada Coronaviridae, la cual se caracteriza por presentar un aspecto de corona por las proteínas que tiene en su superficie cuando se ven al microscopio.  El virus responsable de la epidemia actual ha sido llamado SARS CoV 2 y COVID-19 es el nombre que se le dio a la enfermedad producida por el mismo. 

¿Cómo se transmite?

Inició por transmisión de animal a humano. Actualmente la transmisión es de humano a humano por las gotas de saliva al toser o estornudar; estas gotas pueden llegar hasta a un metro de distancia. Las gotas pueden transmitirse en forma directa o bien pueden depositarse en superficies, desde las cuales se puede adquirir la infección al entrar en contacto con ellas (muebles, billetes, transporte público). Por lo anterior, el lavado de las manos en forma frecuente limita tanto la diseminación como el contagio.

¿Cuáles son los síntomas de COVID-19 y cuándo ir al médico?

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Pueden presentarse además congestión nasal, escurrimiento nasal, dolor de garganta, dolor difuso en el cuerpo, dolor de cabeza, dificultad para respirar o diarrea.  Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas no desarrollan ningún síntoma.  

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin recibir tratamiento específico, solo tratamiento sintomático. 

Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar más intensa. Aproximadamente 2% de las personas que han contraído la enfermedad han fallecido. 

Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

 

¿Que pacientes presentan mayor riesgo?

Las personas mayores de 60 años y aquellas que padecen afecciones médicas subyacentes (comorbilidades) como: hipertensión arterial, enfermedades cardiacas, diabetes y enfermedades respiratorias. El tabaquismo también es un factor de riesgo importante.

 

¿Cómo prevenir COVID-19?

Las estrategias se centran en el aislamiento de los pacientes tomando las medidas apropiadas durante el diagnóstico y el tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud brinda las siguientes recomendaciones:

- Evitar contacto con personas con infección respiratoria.

- Lavarse las manos con frecuencia, enjabonando por al menos 20 segundos; el lavado es aún más importante cuando hay contacto con personas con síntomas respiratorios, o bien si las manos tocaron superficies en espacios públicos.

- Si tiene alguna infección respiratoria debe mantener distancia, estornudar o toser en el ángulo interno del codo o en pañuelos desechables, los cuales deberán ser puestos en la basura; después deberá lavarse las manos.

- Evitar lugares concurridos. Es fundamental suspender las actividades sociales y recreativas, permaneciendo tanto tiempo como sea posible en casa.

Los pacientes inmunocomprometidos deben seguir estas indicaciones con mayor rigor.

Es recomendable seguir las indicaciones de las autoridades de salud, las cuales pueden ser revisadas haciendo click aquí.

 

¿Debo usar cubrebocas?

El uso de cubrebocas convencionales no garantiza la protección contra el contacto con el virus y puede llevar a suspender las otras medidas de protección que son más relevantes; por lo tanto, el uso del cubrebocas no se recomienda como rutina, sin embargo, no tiene contraindicación si el resto de las estrategias se conserva. En contraparte, los pacientes con síntomas respiratorios si deben usarlos para reducir en lo posible la diseminación del virus.

 

¿Es útil el aislamiento social?

Actualmente el ser humano es el vector (o vehículo) por el cual el virus se transmite y un individuo infectado puede contagiar de 2 a 3 personas. Es por ello que el aislamiento social es una medida efectiva para mitigar la dispersión de la enfermedad. Así se evita que la enfermedad se propague de manera exponencial, lo que puede llegar a saturar el sistema de salud.  

 

¿Cuáles son los cuidados específicos de los pacientes con enfermedades reumáticas? 

Los pacientes con enfermedades reumáticas son tratados con medicamentos inmunomoduladores, inmunosupresores o biológicos. Si bien es cierto que estos tratamientos incrementan el riesgo de contraer algunas infecciones; hasta el momento, no se ha demostrado que incrementen el riesgo de contraer COVID-19. 

No existe algún tratamiento preventivo que pudiera reducir el riesgo de contagio o atenuar la gravedad de la enfermedad. En este momento no se dispone de alguna vacuna y no parece que vaya a estar disponible en un periodo inmediato.

El tratamiento inmunosupresor y antiinflamatorio es útil para controlar la enfermedad reumática. No se debe suspender, modificar o reducir (dosis) el tratamiento, a menos que un reumatólogo dé la indicación por alguna situación específica. Existe el riesgo de que la enfermedad se reactive y se agrave si se suspende el tratamiento, lo cual pudiera incrementar el riesgo de adquirir COVID-19. 

Es importante comunicarse con su reumatólogo para replantear la necesidad de mantener las visitas de control de acuerdo con lo previsto y explorar la posibilidad de posponerla para reducir de esta manera el riesgo de contraer o diseminar la infección.

Si tiene síntomas como fiebre o tos persistente, evite automedicarse y busque atención médica; contacte a su reumatólogo para determinar si el tratamiento de su enfermedad reumática debe ser modificado.  Si tiene síntomas y ha tenido contacto con alguna persona a la que se le ha confirmado COVID-19 o ha viajado a países con gran número de casos, es candidato a realizarse la prueba confirmatoria. Si es positivo, se debe avisar igualmente a su médico reumatólogo. 

 

¿Debo tomar cloroquina o hidroxicloroquina para prevenir las complicaciones de COVID-19?

La cloroquina y la hidroxicloroquina son medicamentos de amplio uso en varias enfermedades reumáticas,porque son útiles en el tratamiento de una diversidad de manifestaciones. Si alguno de los dos fue recetado previamente para el control de la enfermedad reumática, su uso debe continuar sin modificar las dosis. El papel de ambos en COVID-19 no se ha definido hasta este momento y no se le considera un tratamiento como tal, se encuentra en vías de exploración. Puede comentar esta inquietud con su reumatólogo; de manera enfática señalamos que tanto la cloroquina como la hidroxicloroquina son medicamentos que deben utilizarse bajo prescripción médica, no deben ser auto recetados y tienen un potencial de toxicidad en especial en pacientes con alteraciones cardiacas o visuales.  

 

¿Que debo hacer si tengo dudas que se han aclarado?

La aparición de COVID-19 en un hecho reciente y dinámico, aun estamos conociendo aspectos en relación a la enfermedad, su prevención y la búsqueda de tratamientos. La situación de la pandemia cambia día con día y es difícil procesar toda esta información. Le recomendamos estar en contacto con su reumatólogo para mantener su actualización y encontrar en forma conjunta las mejores alternativas para el control de su enfermedad y la prevención de COVID-19.