El lupus eritematoso sistémico, conocido comúnmente como Lupus o LES, es una enfermedad crónica (de larga duración), autoinmune (el organismo reacciona contra si mismo), que si bien no se cura, puede controlarse principalmente cuando se hace un diagnóstico y tratamiento tempranos. Es 10 veces más frecuente en mujeres que en hombres, predominando en edad reproductiva (15-45 años). La enfermedad es más común en algunos grupos étnicos, principalmente en raza negra y asiáticos y tiende a ser más agresiva en estos grupos. La presentación y gravedad son muy variables, lo que hace que el diagnóstico sea difícil y pueda confundirse. El reumatólogo es el especialista en esta enfermedad y por tanto el más adecuado para realizar un diagnóstico temprano y adecuado, así como para el seguimiento y tratamiento integral.

¿Cuál es la causa del lupus?

Se han implicado diversos factores en esta enfermedad dentro de estos los hereditarios (se asocian a diversas alteraciones en la inmunidad, no siempre hay el antecedente de lupus en la familia, pero puede haberlo de otras enfermedades autoinmunes). Se han involucrado otros factores como infecciones virales y exposición a la luz solar, como detonantes en un individúo predispuesto.

¿Cuáles son las manifestaciones del lupus?

Son muy variadas en el tipo de manifestación y en la gravedad, además de que puede llegar a afectar prácticamente cualquier órgano o sistema. Puede ir desde manifestaciones cutáneas leves hasta condiciones graves que ponen en peligro la vida como insuficiencia renal. Frecuentemente inicia con enrojecimiento elevado de la piel (es característico en las mejillas, llamado eritema en alas de mariposa, si bien pueden presentarse con otras lesiones por ejemplo algunas elevadas en cara, cuerpo, orejas o piel cabelluda, destacando que algunas veces estas últimas si no se tratan de forma temprana pueden llevar a cicatrices y pérdida permanente de cabello en las zonas afectadas. Las lesiones frecuentemente se exacerban con la exposición al sol, incluso esta última puede ser el factor que desencadene el inicio de las manifestaciones o una reactivación de la enfermedad. Es frecuente

la fatiga, úlceras en la boca (frecuentemente no dolorosas con duración de pocos días hasta más de un mes), caída del cabello, puede cursar con artritis (aumento del tamaño de las articulaciones las cuales pueden doler y limitar su movilidad), crecimientos ganglionares y en ocasiones fiebre.

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